La primera vez que entré en la sala de quimioterapia no pensé en el cáncer. Pensé en una cuchara.

Llegué a la residencia con esa mezcla de nervios e ilusión que acompaña siempre a las primeras prácticas.

La primera vez que salimos a pasear, el sol le daba de frente y cerró los ojos durante unos segundos.

Había una vez un país donde el olvido comenzó a instalarse sin hacer ruido, como una niebla fina que nadie ve llegar.

Mi jornada comienza con el sonido de un despertador y un cafelito con mi compañero de vida.

A los quince años, cuando muchos aún buscan su lugar en el mundo, ella ya recorría los pasillos de una universidad con una mezcla de determinación y asombro.

Dicen que en la vida todos debemos elegir un camino.

Cristina es una mujer que ha hecho del cuidado su vocación, su propósito y su forma de amar.

Mi nombre es Mar, me presento a esta edición, no para hablar de mi (que ya lo hice en una ocasión), si no para hablar de otras personas que para mí hacen una labor muy importante.

Ser cuidadora profesional no consiste solo en trabajar unas horas o cumplir con ciertas tareas. Significa adentrarse cada día en un entorno lleno de vivencias, sentimientos y momentos que muchas veces pasan desapercibidos para quienes lo observan desde fuera.

Cómo votar por mi relato favorito, premios SUPERCUIDADORES

Un año más celebramos con entusiasmo los Premios Internacionales SUPERCUIDADORES y ya hemos comenzado a recibir una gran cantidad de relatos para las categorías de Cuidador Familiar y Cuidador Profesional. Los relatos serán publicados en la página web de SUPERCUIDADORES para que todos puedan votar por su historia preferida. En este artículo, te explicamos de manera sencilla cómo puedes votar por alguno de ellos y compartirlo con todo el mundo.