El cólico nefrítico es la causa más frecuente de dolor urológico. Supone entre el 2% y el 5% de todas las urgencias hospitalarias y afecta a dos millones de españoles, la mayoría entre 35 y 50 años. Es una obstrucción de la vías urinarias, normalmente causada por piedras (cálculos), que producen dolor en la zona cercana al abdomen.

Existen unas pautas alimenticias para prevenir los cálculos renales, principal motivo de aparición de los cólicos nefríticos. Entre los cálculos más comunes podemos encontrar los producidos por sales de calcio –oxalato y fosfato-, ácido úrico, estruvita o cistina. Debemos tener en cuenta que para cada paciente que haya pasado un tipo de cálculo renal existe una dieta recomendada, debido a la diversa composición de estas molestas piedras.

1. Beber agua para evitar cálculos renales

El líquido elemento es vital para estar siempre hidratado. En épocas de gran esfuerzo físico y/o alta sudoración por el clima, se tiene que estar especialmente prevenido. A mayor cantidad de líquidos consumidos, la concentración de la orina será menor. La cafeína y el alcohol no ayudan a la hidratación ya que son diuréticos y tienden a deshidratarnos.

Como todos sabemos, el consumo frecuente de alcohol es nocivo en todos los sentidos pero se debe prestar especial atención cuando hayamos sufrido de piedras en el riñón por ácido úrico.

2. ¡Cuidado con la sal para las piedras en el riñón!

Tenemos que reducir nuestro consumo de productos envasados y procesados, y potenciar otros bajos en sal o sin sal añadida. La llamada ‘comida basura’ es una fuente ingente de sodio. ¡Mucho cuidado para los que sufren de piedras por sales de calcio!

3. ¿Qué pasa con la leche y las fibras?

Si corremos el riesgo o ya hemos padecido cálculos renales por sales de calcio, es recomendable reducir nuestra ingesta de alimentos ricos en calcio –pero nunca suprimirlos-, así como aumentar el consumo de fibras del tipo maíz, centeno, avena, soja, arroz integral, para compensar a los primeros gracias al magnesio. El chocolate también es rico en oxalato, por lo que puede provocar la creación de cristales.

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4. Importancia de frutas y verduras en un cólico nefrítico

Para los cálculos de oxalato cálcico, es preferible prescindir de espinacas, remolacha, gelatina, zanahoria y acelgas, además de ciertas frutas como el albaricoque, melocotón, ciruelas, fresas, naranjas o mandarinas. Para los cálculos de ácido úrico es preferible no tomar espinacas, espárragos, setas, champiñones, coliflor y rábanos, pero sí el resto de verduras, que serán nuestras mejores aliadas. Para cálculos de fosfatos, acidificaremos la orina evitaremos el exceso de vegetales, legumbres, frutas y verduras.

Debemos prestar gran interés a la hora de tomar cítricos. Tanto la naranja como el limón o el pomelo contienen citrato, que ayuda a reducir la acidez de la orina previniendo la cristalización de sales de calcio.

5. Proteínas en cálculos renales

Rebajar drásticamente la cantidad ingerida de proteínas animales. Es mucho más sano, en todo caso, consumir carnes magras, constituidas casi en su totalidad por fibras musculares como pueden ser las del conejo, pollo o ternera. También hay que tener atención sobre las carnes de pescado y también los huevos. Lo ideal es que nos limitemos a una ración diaria de entre 120 y 150 gramos de alimentos ricos en proteínas. Si lo conseguimos mediante fuentes vegetales será mucho más sano que si nos limitamos a las proteínas animales. Esta es una recomendación para todos los tipos de cálculos, tanto los provocados por sales de calcio como los de ácido úrico.

6. Azúcares y harinas refinadas

El azúcar y la harina refinada son dos elementos recurrentes en nuestra dieta pero no por ello hay que dejar de controlarlos…¡Todo lo contrario! Hay que mostrar especial cuidado con los azúcares de absorción rápida: azúcar común, mermeladas, miel, zumos azucarados, pasteles y postres…También las bebidas azucaradas son fuente de problemas tanto para los cálculos de ácido úrico como para los de sales de calcio.