Según datos de la OMS, uno de cada tres habitantes del planeta -alrededor de 2000 millones de personas- está infectado por el virus de la hepatitis B, y uno de cada 12 padece infección crónica por el VHB o el VHC. 

La mayoría de las personas ignoran que padecen la infección, pero se enfrentan a la posibilidad de contraer una enfermedad hepática debilitante o mortal en algún momento de la vida, así como de transmitir, sin saberlo, la infección a otros. En conjunto, los virus de la hepatitis B (VHB) y de la C (VHC) son la causa principal de cáncer del hígado en el mundo, y representan el 78% de los casos.

¿Cómo se contagia la hepatitis?

La hepatitis A y E se contrae por la ingesta de agua o comida contaminada, al tiempo que la B, C y D se contagian por estar en contacto con fluidos corporales, es decir, mediante una transfusión de sangre, transmisión sexual o por haber compartido una jeringuilla, entre otras causas. Aunque existe la creencia de que es una enfermedad “de adultos”, también se produce en la edad escolar.

Gracias a la masterclass de la doctora Concha Parra, Licenciada en Medicina por la Universidad de Cantabria y con más de 16 años de experiencia profesional como Médico de Familia en Centros de Salud de Madrid, aprenderás a detectar a tiempo la hepatitis y descubrirás cómo ayudar y cuidar a quienes la padecen.

Hepatitis en menores

La hepatitis A es la más común entre los niños. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los menores de seis años infectados no suelen tener síntomas apreciables, y solo el 10% muestran ictericia. Entre los niños más mayores y los adultos la infección suele causar síntomas más graves, con ictericia en más del 70% de los casos.

Pese a que no existen tratamientos específicos contra la hepatitis A, sus síntomas pueden remitir lentamente, a lo largo de varias semanas o meses. Hay varias vacunas contra este tipo de hepatitis disponibles a nivel internacional pero ninguna autorizada para menores de un año.

Respecto de una posible infección por el virus de la hepatitis B, que ésta se vuelva crónica dependerá de la edad a la que se produzca. Los menores de seis años infectados son los más expuestos a contraer una enfermedad crónica:

  • entre un 80% a 90% de los lactantes infectados en el primer año de vida sufren infección crónica
  • entre un 30% a 50% de los niños infectados entre el año y los cuatro años desarrollan infección crónica

La vacuna contra la hepatitis B es el principal aliado a la hora de prevenir esta enfermedad. La OMS recomienda que se administre a todos los lactantes lo antes posible tras el nacimiento, preferentemente en las primeras 24 horas.

La hepatitis C se contagia mediante transfusiones y agujas contaminadas y, en menor medida, por vía sexual o materno-fetal. No existe vacuna contra este tipo de hepatitis pero sí se puede tratar la enfermedad aunque, por suerte, es muy rara en menores.

¿Qué aprenderás con esta masterclass?

1. Qué es la hepatitis, los tipos que existen y las manifestaciones clínicas de la misma
2. Los signos de alerta para saber detectarla de forma precoz
3. Cómo se hace el diagnóstico y a quién hay que realizar las pruebas de Hepatitis
4. Las medidas preventivas para evitar el contagio de la Hepatitis y su tratamiento
5. Las pautas de actuación que padres, familiares, educadores y compañeros deben seguir ante los niños y jóvenes con Hepatitis
6. Cómo conseguir que el paciente se implique en el cuidado de su propia enfermedad
7. Los grupos y entidades que pueden ayudar a los pacientes y cuidadores en el cuidado de de esta patología

Toda prevención es poca cuando se trata de nuestros niños. Para evitar cualquier tipo de contagio será muy importante que los menores tengan una adecuada higiene corporal. Habrá que tener cuidado a la hora de ingerir agua y alimentos que puedan estar en mal estado, además de ser muy cuidadosos si en la familia alguien tiene hepatitis. Gracias a la masterclass sobre cómo cuidar a niños y adolescentes con hepatitis aprenderemos un poco más sobre esta enfermedad. Es fundamental que seamos nosotros quienes velemos por la salud de nuestros hijos, una salud que debe durar toda una vida.