Relato de Mercedes para los Premios SUPERCUIDADORES

En el día a día desde el año 2005 cuido de mi madre. Desde el 2008 tiene alzhéimer junto con la esquizofrenia que padece desde el año 1995. 

Por ello sé -de primera mano- que necesita toda mi ayuda, es duro verla así, parece tan feliz a veces y otras tan triste que sufro por ella.

Tiene 85 años y físicamente está bien aunque las piernas ya le empiezan a fallar. Muchas veces pienso que jamás quiero verme así. Es tan doloroso...yo procuro tener mucha paciencia para poder satisfacer sus necesidades. Puede ser una gran experiencia y muy dura, desde entonces solo depende de mí, sin ayuda, sólo con mi marido y mi hija.

En casa, somos testigos privilegiados de todo tipo de descubrimientos: de como la enfermedad va mermando sus capacidades físicas y mentales; de cómo la atención de todos ha sido la base de nuestra evolución hasta el momento actual… pero esto es otra historia.

Sólo deseo que esté bien lo que le quede de tiempo y que sepa que la queremos aunque no lo entienda. Jamás mientras yo este le faltará nada.

 

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