Gloria nos habla sobre su visión acerca de los cuidadores y cómo viven durante y después de cuidar a la persona que tanto les necesita:


Me llamo Gloria Herreros Casañal, soy cuidadora profesional, y también fui cuidadora familiar. Cuide a mi madre durante 4 años con esta maldita enfermedad. Nadie merece terminar su vida de esta manera; lo único es que se da habitualmente en personas mayores que por ley de vida tienen que tener un final.

Lo que no puedo comprender es esas enfermedades llamadas raras que tienen muchos niños. Ya que tiene que ser mucho más duro saber y ver que pierdes a un hijo de muy corta edad. Eso tiene que ser muchísimo peor. Mucho ánimo para estas familias que pasan por ello en estos momentos.

La cuestión es que, sea la enfermedad que sea, el CUIDADOR muere también con ellos. Deja de vivir, de tener amigos, de relacionarse. Nuestra vida cambia para siempre, no somos las mismas personas después. Yo al menos no lo soy. Y lo peor de todo, es que nadie nos entiende, excepto quién lo paso antes.

Los cuidadores sufrimos mucho, emocionalmente, y físicamente también. Pero no tenemos tiempo de cuidarnos, hay una prioridad, y las fuerzas no sé de donde salen, pero en algún lugar están escondidas y florecen cuando se necesitan. Así como también salen después las secuelas físicas.

Un abrazo a todos,

Gloria.

Bonocuidador premiossupercuidadores2016