Cada 21 de diciembre se celebra el Día Nacional del Niño con Cáncer, por ello hoy queremos dedicarlo a todas esas familias que deben enfrentarse a esa dura enfermedad. Tras la noticia llega el miedo, el cáncer en edad escolar es una situación que siempre asusta, tanto padres como hijos se presentan en una situación que no esperaban pero lo más importante es volcarse para que el menor lo supere y aprender a manejar la situación para hacerla lo menos dolorosa posible.

  1. Información ante todo

En el momento del diagnóstico los padres y demás familiares tendrán que lidiar con muchos desafíos, es normal que al principio haya una incredulidad y un sentimiento de negación, no es un problema salvo que interfiera con el tratamiento que debe recibir el enfermo.

Una vez conocida la situación se debe acudir a los mejores profesionales, hay hospitales que están centrados en el cuidado infantil y tienen áreas especializadas para ello donde se encontrarán los mejores profesionales a los que acudir, no sólo médicos sino también psicólogos, terapeutas, trabajadores sociales y enfermeras, no hay que tener miedo y tener preguntas es normal, igualmente acudir a diferentes asociaciones puede ayudar a informarse sobre la enfermedad.

  1. Atención a los hermanos

Para aquellos niños que tienen hermanos se debe tener en cuenta que la situación también les va a afectar y hay que saber actuar en consecuencia. Lo más importante es mantenerle informado, qué comprenda la enfermedad de su hermano e incluso pasee por el centro médico, también deben permitir que el niño haga todo tipo de preguntas y se vea ayudado por programas educativos, grupos de apoyos a hermanos de pacientes o trabajadores sociales.

A pesar de que el hermano esté enfermo nunca se debe sentir culpable ni por la enfermedad ni por divertirse, para ello debe informar en la escuela de la situación familiar y hacer que la vida del hijo siga siendo totalmente normal, vaya al colegio, continúe con sus actividades extraescolares o momentos de recreación y que cuente con una buena atención, tampoco se debe olvidar que hablar de los sentimientos es importante.

  1. Dedícate tiempo a ti

Para poder controlar la situación y los sentimientos los padres deben ocupar parte del tiempo en el autocuidado, a partir de ahora a parte de padres se van a convertir en cuidadores y es esencial atender las propias necesidades como comer, dormir, hacer ejercicio, tener momentos de relajación. Además sirve para demostrarle al niño que algunas rutinas continúan siendo normales a pesar de la enfermedad y así mismo enseñar que las propias necesidades son fundamentales.

  1. Positivismo ante todo

Nunca se deben perder las esperanzas ni las ganas de vivir, la actitud positiva afecta mucho a la hora de enfrentarse a una enfermedad, si le contagias a tu hijo toda esa energía lidiará mejor con los tratamientos y los duros efectos secundarios a los que se van a tener que enfrentar.

  1. Los niños siguen siendo niños

Por último recuerda que aún con la enfermedad, los niños siguen siendo niños, intenta dedicar tiempo a juegos, manualidades y actividades adecuadas a su edad, deben sentir que su vida sigue siendo todo lo normal posible.

 

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