Y me pregunta: ¿Por qué te gusta tanto tu trabajo? Os voy a contestar desde lo más profundo de mi corazón:
Si no sabes como votar por el relato, te decimos como aquí.
Y me pregunta: ¿Por qué te gusta tanto tu trabajo?
Os voy a contestar desde lo más profundo de mi corazón:
Me gusta mi trabajo desde bien pequeña, desde que mi abuela me enseñó lo que es el amor verdadero; desde que veía a un mayor y allá que iba, a darle una caricia, un beso, quizá el que le faltaba…
Y crecí con ese sentimiento y con ese amor. Y decidí estudiar para ser gerocultora. Sé que para muchos soy una simple “limpiaculos”, pero soy más que eso.
Soy quien está cada día a su lado, escuchando sus historias que, aunque a menudo me repiten, me encanta escuchar.
Soy también parte de su familia, porque los que ya no recuerdan, me ven como hermana, madre, amiga...
Soy su enfermera, porque incluso sin pastillas, trato de aliviar su dolor.
Soy la payasa, porque cada día trato de sacarles una sonrisa, aunque mi corazón esté roto.
Soy su cantante preferida, aunque se nuble cuando canto.
Soy todo lo que ellos necesitan.
Todo eso soy yo.
Y ahora me gustaría explicar también por qué yo cuido y me siento cuidada.
Porque cuando contáis vuestras historias, vuelvo a los brazos de mi abuela que tanto amor me ha dado.
Cuando me sacáis una sonrisa, quizás la que ese día no he tenido en mi casa.
Cuando me dais un abrazo, el que quizás me falte por falta de tiempo y estrés diario.
Cuando algún día lloro por mis cosas y os lo cuento, sé que vuestras caricias son de corazón; YO SOY CUIDADORA DE CUIDADORES.

